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Cuando los anuncios veterinarios se ponen “sexys”

Todos los que nos dedicamos al mundo de la comunicación sabemos que el sexo siempre funciona en publicidad.

En algunos sectores se podría hablar de “marketing erótico” pues es difícil encontrar publicidad de algunos productos (perfumes por ejemplo) donde  no se apele continuamente a la sensualidad.

Los que nos dedicamos publicidad veterinaria tenemos pocas ocasiones para comprobar esta táctica (nuestros productos y el entorno de prescripción y consumo no deja mucho espacio para este tipo de excesos). Aunque en ocasiones los creativos encuentran un hueco para dar rienda suelta a sus instintos más básicos y utilizar de forma sugerente ciertas dosis de erotismo combinando glamour y estética. Aquí también como casi siempre sobre cuerpos y rostros femeninos. ¡Atentos publicitarios! que cada vez hay más veterinarias y ya puestos habrá que tener en cuenta el poder seductor de los modelos.

Bromas aparte, la conclusión es que salvo excepciones, en veterinaria no vamos a encontrar muchos anuncios que utilicen el atractivo físico con su poder erógeno como llamada de atención. Es más frecuente utilizar modelos que transmitan profesionalidad o confianza. Cuestión de insigths y sectores.

Para empezar,  un par de miradas seductoras, de esas que son irresistibles.

Pfizer anuncio vacunación

“Hará falta algo más que una simple inyección para fidelizarlos”. Qué veterinario no querría fidelizar a una clienta como la modelo. Falta la versión masculiina por aquello de la paridad.

Anuncio Pfizer vacunación 2008

“Propósito para el 2008″: ser fiel a mi veterinario. Sin comentario sobre lo que se propone y nos propone esta jovencita. No conozco que haya versión jovencito.

 

El glamour y el erotismo del cine en ocasiones ha llegado a la publicidad veterinaria. Llamada de atención casi asegurada en una revista del sector donde estamos poco acostumbrados a ver a estrellas (o sus dobles) mostrando sus mejores poses. ¿Te funciona la analogía que se hace con el lado más sexy del cine?

Anuncio Vetmedin La pequeña Marilin vive.

“La pequeña Norma sigue viviendo”. Reminiscencias a quizás el que sea el momento más erótico de la famosa actriz.

Anuncio Merial Combo

“Mantén a las pulgas fuera de casa para siempre”. Que mejor embajadora de este mensaje que la sexy Lara Croft y su poder destructo-seductor.

 

 

Y ya puestos a llenar la sala de espera, mejor que sea con una minifaldera. Rubia para cumplir con todos los tópicos.

Anuncios sector-4401

 

Y para terminar, el único que he encontrado que apela realmente al erotismo para llamar la atención e implicar al lector (otra vez las lectoras heterosexuales quedan fuera).

Anuncio suturas de Bayer erótico.

“Hay algunos nudos que te gustaría ver soltarse, pero otros no tanto” ¡Qué picarones! Al mismo tiempo que se compara la seguridad de los dos tipos de nudos. Porque nadie duda que los nudos del bikini deben de ser seguros para poder ser lucidos con tanta soltura en las playas.


10 Ideas para utilizar los códigos QR en comunicación veterinaria

La semana pasada lanzábamos 10 ideas para sacar partido a los códigos QR en la clínica veterinaria. Hoy apuntaremos algunas ideas de utilización de este recurso en campañas de comunicación y productos editoriales veterinarios.

Los códigos QR nos proponen una navegación a una dirección web. El código se lee con un dispositivo móvil (teléfono o tableta) y por lo tanto es muy importante que las páginas de aterrizaje estén adaptadas para ser visualizadas cómodamente en estos dispositivos.

Ni que decir tiene que el usuario espera que le recompensemos, que le aportemos valor en forma de información o diversión cuando realice el ritual de lectura de un código QR. En ocasiones se puede incluir el enlace web para teclearlo en caso de que no se disponga de un lector, pero si la URL es larga es más cómodo realizar un escaneo.

No conviene que el código QR lleve al usuario a la home sino específicamente a la página donde se encuentra exactamente la información específica.

Un decálogo de ideas para mejorar la comunicación con poco esfuerzo mediante estos códigos 

  1. Los folletos de producto siempre se quedan cortos: gráficas, estudios… Un código QR podría conducir al lector a la información adicional que no ha cabido en la literatura.
  2. En libros y otro tipo de publicaciones (separatas, monografías). Se puede enriquecer la publicación con enlaces a vídeos o galerías fotográficas que complementan la información. Cada código QR debe ir en su sección correspondiente, cerca de la información relacionada con el contenido del enlace.
  3. En los stand de las ferias y congresos, para acceder a breves encuestas o a determinadas promociones con motivo del evento (por ejemplo dando un regalo por haber visto un vídeo, al final del cual consigues un código para canjear el premio). Se puede idear un concurso de búsqueda de códigos. Encontrar todos y descargar los códigos de comprobación o contestar a una pregunta en cada lectura ¡lleva premio!
  4. En los carteles y bandeloras que se disponen en los salones de las  charlas o en los lugares donde se ofrece un aperitivo. En este último lugar es más oportuno navegar hacia una información de tipo lúdico que se pueda compartir en el momento con los demás asistentes.
  5. Al final de una presentación,durante el turno de preguntas. En la última diapositiva se puede mostrar un código QR bien visible para descargarse la presentación en ese mismo momento en un formato que se pueda ver en el móvil.
  6. El packaging de los productos es un lugar de referencia y muy utilizado para poder acceder a información adicional sobre el producto: ficha técnica completa, estudios, modo de empleo o casos de éxito de su utilización.
  7. Añadidos a los anuncios publicitarios para navegar a contenidos que completen la información de la publicidad o a las redes sociales de la marca.
  8. Formando parte de la creatividad de un anuncio. Es una eficaz forma de hacer un anuncio teaser (intriga) y la resolución (a través del código QR) en el mismo espacio. Su empleo tiene que estar justificado mediante una resolución creativa.
  9. En los carteles o displays que se entregan para ser expuestos en clínicas y distribuidoras. La información del enlace debe de estar orientada a propietarios y ganaderos respectivamente.
  10. Y por supuesto en las tarjetas de toda la red de ventas. Para ir a una página de contacto con el delegado o a un espacio web de la compañía de atención al cliente, por ejemplo.
Utilización de códigos QR en publicidad veterinaria

El código QR puede formar parte activa de la creatividad del anuncio. En este caso podría llevarnos a un vídeo o infografía con el mecanismo de acción del antibiótico. En cualquier caso el mensaje ya se ha entregado: rápida eficacia antibiótica.

Sus usos no acaban aquí, ¡imaginación al poder! En cualquier lugar y situación un código QR nos puede prestar un buen servicio para incrementar la audiencia. Las posibilidades son numerosas: información, vídeos, podcast de audio, encuestas, imágenes, acción de contacto, promociones, redes sociales… Además, no es difícil medir el tráfico generado y por lo tanto su eficacia.

Para inspirarse es cuestión de estar atentos en cómo se están utilizando. Mirad este vídeo sobre su utilización por un ganadero francés.

http://youtu.be/3QgFAWFFZqA

Un ganadero francés pinta códigos QR en las vacas.

¿Vas a plantearte utilizarlos en tus acciones de comunicación?

Publicidad para la nostalgia: Imaverol y Alfamicetina

Seguimos completando nuestra colección de anuncios que podemos considerar ˝antiguos˝ aunque no hayan pasado ni treinta años. Pero en publicidad, debido al ritmo acelerado con que se desarrollan los acontecimientos y se modifican los parámetros, este tiempo es suficiente para que se hayan realizado varios cambios de época.

Treinta años han sido suficientes para que se hayan desarrollado, y en muchos casos casi hayan quedado obsoletos, conceptos tan importantes como ˝posicionamiento˝, ˝marketing lateral˝ o ˝estrategia publicitaria˝. Cuando consideramos que estos conceptos y muchos otros que hoy manejamos con soltura no existían o se encontraban en pañales, es cuando podemos entender estos anuncios con la perspectiva de sus creadores. Y cuando hablo de creadores incluyo tanto  a la agencia como al anunciante. La publicidad es cosa de parejas.

Los anuncios de Imaverol y Alfamicetina son dos claros ejemplos de esa época donde la estrategia era tan sencilla como informar, el posicionamiento se lograba mostrando la marca y sus características y la creatividad no siempre se consideraba necesaria en la publicidad del sector zoosanitario.

Además, como detalle curioso, ambos se publicaron ˝a dos tintas˝: negro y magenta. Un recurso que abarataba costes sin renunciar a un toque de color, cada fotolito costaba un buen dinero, y le daba un toque diferencial a la marca.

Anuncio Alfamicetina de Esteve

Anuncio Imaverol de Esteve

La fotografía del cultivo está resuelta combinando tramas de magenta y negro. Un hábil recurso para ahorrar dinero en fotolitos.

Publicidad para la nostalgia: SRB y Bayer

Más claro no se puede posicionar una gama de productos. En este caso vacunas y un interferón. Estamos ante otro anuncio informativo muy al estilo de los años 80. ¿Por qué nos cuenta el SRB en el restringido espacio de un anuncio? No nos lo cuenta a los veterinarios. La clave está en la esquina inferior izquierda, en esa llamada “Consulte a su veterinario”. En efecto, es un anuncio con un mensaje para ganaderos que apareció también en las revistas técnicas, quizá con el objetivo de hacer partícipes a los veterinarios.

Un mensaje para sensibilizar a los productores sobre la enfermedad y proponerles la solución. Hoy sería impensable dirigirse de una forma tan directa a los ganaderos.

Y además, sin tener que emplear media página para la ficha técnica (tampoco estaba en la revista de donde fue sacado este anuncio, uno de los primeros números de Medicina Veterinaria). ¡Qué tiempos aquellos!

Anuncio SRB Bayferon

Publicidad para la nostalgia: Smithkline

Podríamos decir que estamos ante un “anuncio vademécum” de los que hoy ya no se hacen porque, en mi opinión, ya no serían eficaces. Sólo lo concreto vende y este tipo de mensajes es todo menos concreto. Dirigido a todas las especies, con productos para diferentes indicaciones, parece querernos vender toda la división veterinaria de la compañía. Hoy diríamos: una anuncio de branding.  ¡Ojo!, no es una crítica. A principios de los 80 este tipo de anuncios podía tener sentido. Parece dirigido a los últimos veterinarios rurales, tan bien descritos en las novelas autobiográficas de James Herriot.

Anuncio corporativo productos laboratorio Smithkline

Lo que me llama la atención de este anuncio es esa ilustración a rotulador, a modo de boceto de la época, muy acabado, con oficio. La fotografía, al menos la fotografía asequible para los bolsillos de los departamentos de marketing veterinarios, no podía lograr una imagen como esta. Había que recurrir al ilustrador. En este caso la técnica, por la brillantez de los colores, logra transmitir optimismo, del que buena falta nos hace falta hoy.

Si os fijáis en el logotipo, podermos pensar que el anuncio está alineado con la estrategia de comunicación. Tan descriptivo.

¿Qué te parece la forma de hacer anuncios en la época en que las revistas comenzaban a despegar en nuestro sector?

Publicidad para la nostalgia: Nobivac K88 y K99

Corría 1984 cuando pudimos ver este anuncio publicado en las revistas españolas. Es evidente que la ingeniería genética estaba de moda y el anuncio se se apoya en la tecnología para transmitir la ventaja. El grabado parece inspirado en la obra de Escher y no se puede negar que nos lleva a otros tiempos de la publicidad, cuando las técnicas de recombinación del ADN eran un argumento para la ventas y las técnicas de “recombinación de fotografías e ilustraciones” configuraban la dirección de arte de los anuncios.

La ilustración está firmada por New Scientist y seguramente fue cedida por esta publicación para la realización del anuncio.

publicidad para la nostalgia anuncio antiguo veterinario

Publicidad para la nostalgia. Caniffa y Parvodog

Al revisar las hemerotecas, salen a la luz viejas revistas con artículos de autores noveles que hoy son respetables profesionales de la veterinaria o de viejos profesores ya retirados o, por razón de la ley natural, desaparecidos. Las primeras revistas veterinarias en España vieron la luz, que yo recuerde, allá por los años 80 del pasado siglo. Me refiero a las publicaciones con un enfoque comercial, que fueran capaces de servir de soporte a anuncios publicitarios, porque hasta entonces prácticamente solo existían los anales de las asociaciones y de las facultades.

Canis y Felis, Bovis, Medicina Veterinaria, la edición española de Veterinary Records, etc. fueron apareciendo en esa década, que marcó la modernización tras la transición, como vehículo de comunicación para el sector veterinario. Más tarde vinieron las que hoy son líderes en el mercado: Albéitar, Argos, Suis, Consulta… unas continúan acudiendo a los buzones de los suscriptores, otras ya desaparecieron.

Gracias a todas ellas se pudo comenzar a hablar en Veterinaria de campañas de publicidad porque fueron los primeros soportes capaces de difundir un mensaje de forma masiva, tan masiva como necesitaba la industria. Los Mass Media veterinarios.

Hoy nos hace gracia ver aquellos anuncios, pioneros en la manera de difundir un mensaje a los veterinarios apoyándose en un medio que, desde entonces, no ha dejado de tener vigencia.

Sirva esta sección del blog como homenaje a estos pioneros: anunciantes, editores , autores y publicitarios que creyeron en uno de los canales estrella de la comunicación veterinaria.

anuncio de la vacuna caniffa parvodog

Un anuncio que presenta el producto con toda la ingenuidad pero con cierta potencia visual por su sencillez.. Información directa. Cierto que el diseño tipográfico y gráfico no es para darle un premio, pero el anunciante y el creador del anuncio han entendido perfectamente algo que hoy se pasa por alto en muchas ocasiones: en un anuncio, por grande que sea, no cabe más de un mensaje. En este caso el mensaje es claro, sin ambigüedades: “le ofrecemos una gama de vacunas caninas para proteger al perro de ciertas  enfermedades”. Un económico blanco y negro (que en aquellos años no era tan económico) para transmitir el mensaje de forma clara.

Qué tiempos aquellos en los que bastaba informar. Sin necesidad de ofrecer mucho más.