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Publicidad para la nostalgia: Panacur

Publicidad para la nostalgia: panacur, antiparasiticida porcino.

El último balance del anunciante Procida Ibérica data de 1992. Ahora Panacur es comercializado por MSD. La historia de esta marca nos deja un colorista anuncio con una ilustración publicitaria típica de principios de finales de los 80. Por lo demás, como acostumbran a mostrar los viejos anuncios veterinarios, poca creatividad. Bastaba  colocar la marca a modo de titular e informar sobre ella de una forma casi descriptiva para justificar el gasto publicitario. La solución gráfica cumplía la única función de llamar la atención al público objetivo. Que es un producto para porcino, pongamos un cerdo.

Se podía hacer publicidad sin pensar en el posicionamiento de la marca ni en la estrategia publicitaria. Los conceptos de proposición única de compra y ventaja competitiva aún eran ajenos al mundo de la publicidad veterinaria debido a la poca competencia que existía entre las marcas en el ámbito de la comunicación. A su alrededor, en la misma época, las marcas de consumo luchaban por la cuota de mercado sirviéndose de la creatividad, planificación y demás armas publicitarias. Para ellas la lucha había comenzado hacía ya unos años, ya no se vendía todo lo que se fabricaba. Pronto llegaría esta necesidad a la industria zoosanitaria. Hoy es tan exigente como la que más pero todo tiene su comienzo.

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Publicidad para la nostalgia: Imaverol y Alfamicetina

Seguimos completando nuestra colección de anuncios que podemos considerar ˝antiguos˝ aunque no hayan pasado ni treinta años. Pero en publicidad, debido al ritmo acelerado con que se desarrollan los acontecimientos y se modifican los parámetros, este tiempo es suficiente para que se hayan realizado varios cambios de época.

Treinta años han sido suficientes para que se hayan desarrollado, y en muchos casos casi hayan quedado obsoletos, conceptos tan importantes como ˝posicionamiento˝, ˝marketing lateral˝ o ˝estrategia publicitaria˝. Cuando consideramos que estos conceptos y muchos otros que hoy manejamos con soltura no existían o se encontraban en pañales, es cuando podemos entender estos anuncios con la perspectiva de sus creadores. Y cuando hablo de creadores incluyo tanto  a la agencia como al anunciante. La publicidad es cosa de parejas.

Los anuncios de Imaverol y Alfamicetina son dos claros ejemplos de esa época donde la estrategia era tan sencilla como informar, el posicionamiento se lograba mostrando la marca y sus características y la creatividad no siempre se consideraba necesaria en la publicidad del sector zoosanitario.

Además, como detalle curioso, ambos se publicaron ˝a dos tintas˝: negro y magenta. Un recurso que abarataba costes sin renunciar a un toque de color, cada fotolito costaba un buen dinero, y le daba un toque diferencial a la marca.

Anuncio Alfamicetina de Esteve

Anuncio Imaverol de Esteve

La fotografía del cultivo está resuelta combinando tramas de magenta y negro. Un hábil recurso para ahorrar dinero en fotolitos.

Publicidad para la nostalgia: Rinipravac, Auskipra-12

Años 80, las revistas se imprimen asumiendo grandes costes en fotolitos y composición. El mac no ha inventado todavia la autoedición. Reflejo de estos tiempos son estos anuncios en el más puro blanco y negro, pero ya con fotografías que en esa época impactaban puesto que la publicidad se servía mucho de ilustraciones.

El estilo publicitario es sobrio. Con la marca de las vacunas como protagonista, la firma de laboratorios Hipra y el texto que cuenta lo que tiene que decir de forma clara y sin estridentes llamadas de atención. Sin ese afán  actual de que cada frase o idea tiene que destacar, lo que produce, en no pocas ocasiones, una ensalada de mensajes difícil de seguir.

Pensemos que la creatividad no era todavía decisiva en nuestro sector y el objetivo era ocupar un espacio para informar claramente sobre los productos.

Auskipra apuesta por un subtitular descriptivo y Rinipravac por un eslogan. Pero en ambos los 4 niveles de información muy claros: titular, subtitular, texto y firma.

Siempre hay algo que aprender de los viejos anuncios.

Anuncio de Auskipra 12 de laboratorios Hipra

Anuncio Rinipravac de laboratorios Hipra

Publicidad para la nostalgia: Hapasil

Una de las primeras campañas “teaser” veterinarias que he podido recuperar o es un intento “teaser” pues descubre el producto en la primera fase.

El primer anuncio al más puro estilo americano de los años 50 y 60. Un buen titular, perfectamente compuesto, con mucho gusto, interlineado equilibrado, tipografía contundente… El único reproche es el cambio de familia de letra en la continuación del titular que descubrimos debajo del bodegón de producto “El antihelmíntico”. No era necesario, se podía haber continuado con al misma fuente.

Anuncio Hapasil antiparasitario

El segundo anuncio es una fase de refuerzo de marca. Pierde la contundencia del primero. Quizá demasiados mensajes: marca, eficacia, espectro de acción y ese “dicho y hecho”, que personalmente no alcanzo a entender.

No obstante, esta campaña de lanzamiento conserva el encanto de los anuncios “ochenteros” de los que es un claro ejemplo.

Anuncio Hapasil antiparasitario

Publicidad para la nostalgia: SRB y Bayer

Más claro no se puede posicionar una gama de productos. En este caso vacunas y un interferón. Estamos ante otro anuncio informativo muy al estilo de los años 80. ¿Por qué nos cuenta el SRB en el restringido espacio de un anuncio? No nos lo cuenta a los veterinarios. La clave está en la esquina inferior izquierda, en esa llamada “Consulte a su veterinario”. En efecto, es un anuncio con un mensaje para ganaderos que apareció también en las revistas técnicas, quizá con el objetivo de hacer partícipes a los veterinarios.

Un mensaje para sensibilizar a los productores sobre la enfermedad y proponerles la solución. Hoy sería impensable dirigirse de una forma tan directa a los ganaderos.

Y además, sin tener que emplear media página para la ficha técnica (tampoco estaba en la revista de donde fue sacado este anuncio, uno de los primeros números de Medicina Veterinaria). ¡Qué tiempos aquellos!

Anuncio SRB Bayferon

Publicidad para la nostalgia: Ivomec

Quién dijo que los anuncios no se leen. Estoy de acuerdo con los grandes de la publicidad: el público lee los anuncios si lo que dicen interesa. Este anuncio se publicó cuando hacía un año que el producto había aparecido. Era una novedad y las novedades interesan.

Anuncio ivomec

Publicidad para la nostalgia: Smithkline

Podríamos decir que estamos ante un “anuncio vademécum” de los que hoy ya no se hacen porque, en mi opinión, ya no serían eficaces. Sólo lo concreto vende y este tipo de mensajes es todo menos concreto. Dirigido a todas las especies, con productos para diferentes indicaciones, parece querernos vender toda la división veterinaria de la compañía. Hoy diríamos: una anuncio de branding.  ¡Ojo!, no es una crítica. A principios de los 80 este tipo de anuncios podía tener sentido. Parece dirigido a los últimos veterinarios rurales, tan bien descritos en las novelas autobiográficas de James Herriot.

Anuncio corporativo productos laboratorio Smithkline

Lo que me llama la atención de este anuncio es esa ilustración a rotulador, a modo de boceto de la época, muy acabado, con oficio. La fotografía, al menos la fotografía asequible para los bolsillos de los departamentos de marketing veterinarios, no podía lograr una imagen como esta. Había que recurrir al ilustrador. En este caso la técnica, por la brillantez de los colores, logra transmitir optimismo, del que buena falta nos hace falta hoy.

Si os fijáis en el logotipo, podermos pensar que el anuncio está alineado con la estrategia de comunicación. Tan descriptivo.

¿Qué te parece la forma de hacer anuncios en la época en que las revistas comenzaban a despegar en nuestro sector?